Michele Botta, pizzero napolitano, comenzó su andadura en el mundo de la pizza con tan solo 15 años, trabajando en el negocio familiar dirigido por su padre, Gino. Desde muy joven, cultivó su pasión por la pizza, perfeccionando sus habilidades en algunas de las pizzerías más reconocidas de Nápoles y Milán. Tras años de experiencia y dedicación, en mayo de 2024, Michele cumplió su sueño al abrir su propia pizzería, "Michele Botta Pizza e Fritti", donde combina tradición e innovación para ofrecer una experiencia única a sus clientes.