Stefano D'Agostino

Desde niño, el olor a horno de leña cautivaba a Stefano. Al crecer, descubrió que la pizza no era solo un plato, sino un arte. Su pasión por la tradición y su deseo de experimentar lo impulsaron a convertirse en pizzero. Cada pizza que crea es un homenaje a su tierra natal y una forma de compartir su pasión con quienes lo rodean.

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